25.5.16
Carta abierta a Arnaldo Otegi y sus admiradores
Le escribo estas líneas porque estoy desconcertado ante su figura y
ante la admiración que le profesan personas que se dicen de izquierdas,
como Pablo Iglesias, Lluís Llach, Anna Gabriel o David Fernández; y también, entre otros, un numeroso grupo de miembros o simpatizantes de Acción Antifascista y de otras organizaciones socialistas, comunistas y anarquistas. Le escribo, en resumen, para explicarle mi desconcierto.
Antes de nada, permítame decirle que no voy a negar lo evidente. Sé que Franco oprimió a los nacionalistas vascos (al igual, por cierto, que oprimió a demócratas y antifranquistas del resto de España). Sé que en Euskadi (Euskalherria, si usted quiere) ha habido torturas por parte del Estado y hubo terrorismo de Estado. También ha habido sentencias judiciales impresentables (como la que motivó el cierre de Egunkaria). Efectivamente, las leyes internacionales dicen que los presos deben estar cerca del lugar en que residen sus familias. Se lo reconozco: si se ilegalizó Batasuna, se deberían ilegalizar también los partidos españoles de extrema derecha que, exactamente igual que usted ha hecho durante décadas, defienden o justifican algún tipo de violencia y desafían el orden democrático. Y, por supuesto, la doctrina Parot era una cadena perpetua encubierta.
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Antes de nada, permítame decirle que no voy a negar lo evidente. Sé que Franco oprimió a los nacionalistas vascos (al igual, por cierto, que oprimió a demócratas y antifranquistas del resto de España). Sé que en Euskadi (Euskalherria, si usted quiere) ha habido torturas por parte del Estado y hubo terrorismo de Estado. También ha habido sentencias judiciales impresentables (como la que motivó el cierre de Egunkaria). Efectivamente, las leyes internacionales dicen que los presos deben estar cerca del lugar en que residen sus familias. Se lo reconozco: si se ilegalizó Batasuna, se deberían ilegalizar también los partidos españoles de extrema derecha que, exactamente igual que usted ha hecho durante décadas, defienden o justifican algún tipo de violencia y desafían el orden democrático. Y, por supuesto, la doctrina Parot era una cadena perpetua encubierta.
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Etiquetas: Artículos en La Marea, ETA, euskadi, fascismo, nacionalismo, nazismo, terrorismo
20.10.11
Algo que va a escocer a bien-pensantes y nacionalistas (también españoles)...

El pasado mes de enero subí este fotomontaje a La Fragua. Hoy las cosas han cambiado ligeramente. ETA ha pasado de un "alto el fuego permanente, general y verificable" al "cese definitivo de su actividad armada". Lo que se vende como una decisión histórica, sin embargo, se nos antoja demasiado frágil y complaciente. Siento aguar la fiesta de todos aquellos que necesitan creer que esta vez la cosa va en serio.
En primer lugar ETA considera que "la lucha de largos años ha creado esta oportunidad" lo cual es sencillamente falso, porque la oportunidad de renunciar a los asesinatos siempre ha existido. Simplemente ahora ETA es una organización acorralada policial y socialmente y que sufre una esclerosis interna sin precedentes. Si alguien ha creado esta oportunidad es la policía y la actitud de la sociedad vasca y del resto de la sociedad española.
Los miembros de ETA que quedan deben entregar las armas y pasar por el juzgado. Luego ya se verá si vienen la caso posibles beneficios penitenciarios. Pero los miembros de ETA y sus mecenas políticos deben hacer algo mucho más importante: pedir perdón a las víctimas. Eso implica admitir que lo que ellos llaman "lucha armada" ha sido un error.
Vuelvo a reiterar mis excusas para aquellos bienpensantes (la mayoría de izquierdas) que quieren creer que este es el final de ETA. Me cuesta confiar en que vayan a respetar su palabra los terroristas: aquellos que no han respetado la vida humana, algo mucho más importante y más digno de respeto que cualquier promesa.
Ojalá sea verdad y no haya más asesinatos; pero dos cosas han de quedar claras. En primer lugar, la llamada lucha armada fue un error (ETA, en suma, fue un error) y deben pedir perdón por ello. En segundo lugar, la sociedad vasca y el resto de la sociedad española no le debe absolutamente nada a ETA.
Una vez más pienso en las más de ochocientas víctimas de ETA y también, claro está, en las víctimas (menores en número pero igual de merecedoras de respeto) que en el pasado causó el Estado español violando su propia esencia (como Estado de Derecho) y su propia legislación.
Por último, una reflexión. Vaya por delante que a mí las naciones me parecen algo artificial, y que no creo ni en las banderas ni en las fronteras ni en los derechos colectivos. Solo creo en los derechos individuales y en los deberes colectivos. No existen los pueblos, solo los individuos que, en tanto que ciudadanos, gozan de derechos individuales. En esto soy profundamente liberal, en el buen sentido.
Pues bien: es frecuente oír a los nacionalistas y ´abertzales´ (palabra que, no olvidemos, que significa ´patriotas´) vascos decir que no son españoles y que tienen derecho a sentirse y vivir exclusivamente como vascos. Lo concedo. Pero si eso es verdad, yo tengo derecho a sentir que la identidad española es imposible sin su ingrediente vasco y que tengo derecho a que lo vasco forme parte de mi identidad como español. O sea, que es imposible ser español sin los esenciales y enriquecedores ingredientes vasco, catalán, gallego, etcétera... Y tan válida es esta reivindicación mía como la de los nacionalistas: brota de un sentimiento identitario igual de fuerte, igual de enraizado en la historia e igual de justificable cultural y socialmente.
Es hora de que los nacionalistas (de todo signo, también españoles) empiecen a respetar la identidad española que, en ningún caso, se limita a la identidad "castellana".
Etiquetas: ETA, ideología, izquierda, nacionalismo, opinión, viñetas
10.2.11
Sí, es una basura de logotipo
Este es el logotipo con el que Sortu, la nueva marca electoral de Batasuna, se ha dado a conocer. Al margen de valoraciones políticas, La Fragua quiere saber tu opinión sobre este emblema. ¡Vota nuestra encuesta!


Etiquetas: ETA, humor, nacionalismo, política
10.1.11
El viaje de ETA hacia la paz
Deben ir en el Metro de Madrid, porque no terminan de llegar...


Etiquetas: ETA, humor, opinión, terrorismo, viñetas
5.9.10
El auténtico comunicado de ETA
Etiquetas: ETA, humor, idas de olla, nacionalismo, televisión, terrorismo
29.4.10
¿Ánde está De Juana?
3.12.08
ETA, otra vez
Ignacio Uría, empresario asesinado hoy por ETA, no llevaba escolta.
ETA mata, esta vez, para dificultar unas obras del AVE y con un pretexto 'ecologista'. Ningún ecologista de verdad justificaría nunca un atentado.
Otegi hablaba el domingo en Gara en estos términos: "No es cierto que el cese ni tampoco la persistencia de la lucha armada resuelvan todos los problemas".
Y se quejaba de la "represión del Estado": "El Estado tiene mecanismos de coacción y de represión que se ven y sufren todos los días. Ha demostrado a lo largo de los siglos su capacidad de ser implacable y cruel".
Increíble.
D.E.P Ignacio Uría.
Etiquetas: ETA, nacionalismo, opinión
8.3.08
Sandra
7.1.08
Perplejidad de los patriotas vascos violentos
La noticia de la hospitalización de un presunto etarra detenido ayer por la Guardia Civil en Guipúzcoa ha llegado a la cabecera de los principales medios digitales y a los informativos de televisión y radio de toda España. Con más o menos cautelas, medios de diferente tendencia ideológica ( El Mundo, El País, Público, Abc, 20minutos, etc.) citan o reproducen el supuesto parte médico del etarra [PDF], difundido por Gara, periódico independentista y abertzale (que, por cierto, en vasco no significa otra cosa que 'patriota').
Los medios del Estado "represor", según la terminología de los abertzales violentos, se hacen eco de la noticia con neutralidad. Contando lo que saben y lo que tienen confirmado. Cuando organizaciones de derechos humanos, como Amnistía Internacional, informan de posibles torturas policiales en España, esos medios "represores" también lo recogen.
Esta transparencia debe de haber dejado perplejos a los abertzales violentos, acostumbrados a pensar que todos los periodistas funcionan como lo hacen sus periodistas.
En el caso del supuesto etarra hospitalizado, un juez investigará los hechos y se hará justicia: si se ha tratado de un caso de tortura sería muy grave y el peso de la ley debe caer sobre los agentes que lo hayan perpetrado.
Pero a mí me gustaría, además, que el nacionalismo abertzale violento tuviera la valentía del resto de medios españoles y llamara por su nombre a las cosas: asesinatos a los asesinatos, y no "acciones armadas", terroristas a los que imponen el terror, y no "guerreros"...
Un veterano de la hipocresía patriota violenta, Karmelo Landa, ha dicho hoy que el ingreso de Igor Portu en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Donostia es "una gravísima noticia" sobre la que hay que hacer una "grave denuncia, una horrorosa denuncia".
Ojalá hubiera tenido Landa, y el resto de la izquierda patriota violenta del País Vasco, los arrestos de hacer una valoración similar cuando ETA asesina, extorsiona, amenaza o roba. La diferencia entre ellos y nosotros no es sólo que nosotros no matamos, si no que tampoco mentimos.
[Este artículo se publica simultáneamente en Escolar.net]
La noticia de la hospitalización de un presunto etarra detenido ayer por la Guardia Civil en Guipúzcoa ha llegado a la cabecera de los principales medios digitales y a los informativos de televisión y radio de toda España. Con más o menos cautelas, medios de diferente tendencia ideológica ( El Mundo, El País, Público, Abc, 20minutos, etc.) citan o reproducen el supuesto parte médico del etarra [PDF], difundido por Gara, periódico independentista y abertzale (que, por cierto, en vasco no significa otra cosa que 'patriota').
Los medios del Estado "represor", según la terminología de los abertzales violentos, se hacen eco de la noticia con neutralidad. Contando lo que saben y lo que tienen confirmado. Cuando organizaciones de derechos humanos, como Amnistía Internacional, informan de posibles torturas policiales en España, esos medios "represores" también lo recogen.
Esta transparencia debe de haber dejado perplejos a los abertzales violentos, acostumbrados a pensar que todos los periodistas funcionan como lo hacen sus periodistas.
En el caso del supuesto etarra hospitalizado, un juez investigará los hechos y se hará justicia: si se ha tratado de un caso de tortura sería muy grave y el peso de la ley debe caer sobre los agentes que lo hayan perpetrado.
Pero a mí me gustaría, además, que el nacionalismo abertzale violento tuviera la valentía del resto de medios españoles y llamara por su nombre a las cosas: asesinatos a los asesinatos, y no "acciones armadas", terroristas a los que imponen el terror, y no "guerreros"...
Un veterano de la hipocresía patriota violenta, Karmelo Landa, ha dicho hoy que el ingreso de Igor Portu en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Donostia es "una gravísima noticia" sobre la que hay que hacer una "grave denuncia, una horrorosa denuncia".
Ojalá hubiera tenido Landa, y el resto de la izquierda patriota violenta del País Vasco, los arrestos de hacer una valoración similar cuando ETA asesina, extorsiona, amenaza o roba. La diferencia entre ellos y nosotros no es sólo que nosotros no matamos, si no que tampoco mentimos.
[Este artículo se publica simultáneamente en Escolar.net]
Etiquetas: ETA, nacionalismo, política, prensa
20.12.07
11.7.07
ETA y Eliot Ness

Desde que ETA dio por roto el alto el fuego el pasado seis de junio han sido detenidos un total de 14 supuestos miembros de la banda. En España, Francia, Canadá o México, el hecho es que, con una media de prácticamente dos detenidos cada 48 horas, la organización terrorista se está desangrando. La sucesión de detenciones recuerda a la ola de redadas de la película ‘Los Intocables de Eliot Ness’, cuando los negocios y grupúsculos mafiosos van cayendo uno tras otro.
En las próximas horas o días, ETA intentará matar y seguramente lo conseguirá; pero cuando lo haga será casi más para animar a sus militantes y adeptos que para lograr infligir terror a una sociedad (la española) que ya está curada de espanto.
ETA está infiltrada. Creo que no es mucho aventurar el afirmar esto. Tengo el convencimiento de que, aunque el ministro del Interior lo niegue, la policía tiene una noción bastante precisa (no al 100%, claro) de todos los movimientos de la banda.
De hecho, el anuncio de alto el fuego (ahora parece evidente) vino motivado, más que por un ansia de abandonar la violencia, por una necesidad de tomar aire.
Ignoro si existen estadísticas sobre el tiempo medio que “dura” un miembro de ETA recién llegado a la banda, ya sea vivo, ya sea en libertad. Supongo que pocos meses. Es seguro que, hoy en día, quien entra en la banda puede tener por seguro que acabará muerto o encerrado en un breve plazo de tiempo.
Como Al Capone en ‘Los Intocables’, los más difíciles de cazar serán Josu Ternera y Txeroki, pero todo hace pensar que basta un movimiento de mano para que la cúpula de ETA caiga.
Cualquier político negará por activa y por pasiva que se esté administrando políticamente la lucha antiterrorista. Sé que me muevo en el terreno de los deseos y las conjeturas, porque no hay pruebas.
De que ETA está infiltrada por la policía hasta la médula sólo hay indicios. Son tres:
1) Los errores que los etarras están cometiendo en los últimos años (impensables en el pasado y que sólo se explican por el nerviosismo, la desconfianza y la desorganización reinantes en el seno de la banda).
2) La cascada de detenciones y la dificultad consiguiente de la banda para atentar.
3) La propia oferta de un proceso de paz por parte de la banda.
Es evidente que ETA nunca desaparecerá sólo mediante acciones policiales (quien piense lo contrario no quiere realmente acabar de raíz con la banda); pero las acciones policiales pueden convertir a ETA en un grupúsculo de mochileros paranoicos, viviendo una vida sin heroísmo ni recompensas patrióticas. Un puñado de mileuristas del terror: y eso “no mola”.
Por último, sólo cabe señalar una eventualidad: ¿alguien se acuerda de Arnaldo Otegi? Está en la cárcel y a nadie le importa (parece que ni siquiera a los dirigentes de la izquierda patriótica vasca proviolenta). Al fin.
Desde que ETA dio por roto el alto el fuego el pasado seis de junio han sido detenidos un total de 14 supuestos miembros de la banda. En España, Francia, Canadá o México, el hecho es que, con una media de prácticamente dos detenidos cada 48 horas, la organización terrorista se está desangrando. La sucesión de detenciones recuerda a la ola de redadas de la película ‘Los Intocables de Eliot Ness’, cuando los negocios y grupúsculos mafiosos van cayendo uno tras otro.
En las próximas horas o días, ETA intentará matar y seguramente lo conseguirá; pero cuando lo haga será casi más para animar a sus militantes y adeptos que para lograr infligir terror a una sociedad (la española) que ya está curada de espanto.
ETA está infiltrada. Creo que no es mucho aventurar el afirmar esto. Tengo el convencimiento de que, aunque el ministro del Interior lo niegue, la policía tiene una noción bastante precisa (no al 100%, claro) de todos los movimientos de la banda.
De hecho, el anuncio de alto el fuego (ahora parece evidente) vino motivado, más que por un ansia de abandonar la violencia, por una necesidad de tomar aire.
Ignoro si existen estadísticas sobre el tiempo medio que “dura” un miembro de ETA recién llegado a la banda, ya sea vivo, ya sea en libertad. Supongo que pocos meses. Es seguro que, hoy en día, quien entra en la banda puede tener por seguro que acabará muerto o encerrado en un breve plazo de tiempo.
Como Al Capone en ‘Los Intocables’, los más difíciles de cazar serán Josu Ternera y Txeroki, pero todo hace pensar que basta un movimiento de mano para que la cúpula de ETA caiga.
Cualquier político negará por activa y por pasiva que se esté administrando políticamente la lucha antiterrorista. Sé que me muevo en el terreno de los deseos y las conjeturas, porque no hay pruebas.
De que ETA está infiltrada por la policía hasta la médula sólo hay indicios. Son tres:
1) Los errores que los etarras están cometiendo en los últimos años (impensables en el pasado y que sólo se explican por el nerviosismo, la desconfianza y la desorganización reinantes en el seno de la banda).
2) La cascada de detenciones y la dificultad consiguiente de la banda para atentar.
3) La propia oferta de un proceso de paz por parte de la banda.
Es evidente que ETA nunca desaparecerá sólo mediante acciones policiales (quien piense lo contrario no quiere realmente acabar de raíz con la banda); pero las acciones policiales pueden convertir a ETA en un grupúsculo de mochileros paranoicos, viviendo una vida sin heroísmo ni recompensas patrióticas. Un puñado de mileuristas del terror: y eso “no mola”.
Por último, sólo cabe señalar una eventualidad: ¿alguien se acuerda de Arnaldo Otegi? Está en la cárcel y a nadie le importa (parece que ni siquiera a los dirigentes de la izquierda patriótica vasca proviolenta). Al fin.
Etiquetas: brindis al sol, cine, ETA, opinión, terrorismo